El turno sorpresa en Candelaria

Anécdota de: Maria Cristina Ramos Hidalgo.

Era un jueves santo lleno de incertidumbre y sorpresas, fue el año 2,015 en que decidimos por costumbre ir a dejar flores a los cementerios con mi familia, comer, conversar y recordar a nuestros seres queridos eran las 11:00  y después de estar yendo y viniendo nos quedamos en el camposanto La colina ubicado en la zona 12 y dejamos las flores a mi abuelita Teresa de Jesús Barrera.

Después nos quedamos viendo cada mausoleo, a todo eso eran las 5:00 pm y dijo mi padre “rápido que ya es tarde y a Cristina le toca cargar”, a toda velocidad íbamos directo a la zona 1 llegamos y mi hermano mayor Augusto dijo corriendo “dame tu turno, ¿qué número te toca?” y dije “99”, al darse cuenta de la dirección dijo:

“Puchis (sic) no puede ser, te toca por Santo Domingo” ni mi herman ni mi papá se ponían de acuerdo si era o no correcta la dirección, en tono molesto mi hermano dijo “le toca de la 11 Calle a la 10a. calle en la 12 Avenida” pero estábamos en la 9 calle y el cortejo ya estaba pasando, claro está que ya no llegué a tiempo y es el único turno, confieso que iba a llorar cuando mi madre me dijo “corramos”.

Al llegar me dije a mi misma “pierdo el turno y pido que me den oportunidad de cargar”  pero al preguntar me dijo una de las hermanas “va por el 96”.

Mi gratitud a la virgencita por llegar a tiempo, pues tuve que esperar dos turnos más y de pronto escucho “turno 99 a la esquina” ¡Cuál seria mi asombro! tocaron la’marcha fúnebre’, de pronto páramos y como es normal, al finalizar la marcha seguramente ya se venía el cambio de turno ¡pero no!, luego escucho la voz del padre recitanto el padre nuestro, el ave María, el gloria cuando suenan las notas de ‘la Granadera’, lloré mucho, sentí quebrarme, me salí de mi brazo, me arrodillé y dije “me tocó de honor”.

Así fue “mi turno sorpresa en candelaria”, espero les guste y llene el corazón de ilusiones y esperen como yo UN TURNO SORPRESA.

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