¿Qué significa la Cuaresma?

Inicia la Cuaresma en Guatemala

¿Qué significa la Cuaresma para Guatemala? La Cuaresma es un sentir único en el Cucurucho es volver a nacer, volver a respirar lo que más nos gusta; vivir como si fuera el último de nuestros días.

Sin embargo, les dejamos una reflexión sobre qué significa la Cuaresma y que seguro nos ayudará a prepararnos para la Semana Santa en nuestra bella Guatemala:

I. CUARENTA DÍAS DE TRABAJO INTERIOR

  1. Cuaresma significa “cuarenta” y son 40 días de trabajo interior que nos prepara para la celebración de la PASCUA (triunfo de Jesús sobre la muerte).
  2. La Cuaresma empieza el Miércoles de Ceniza y acaba el Jueves Santo. En ese período no se canta el “Aleluya” ni se recita el “Gloria”.
  3. Se inspira en los 40 días durante los cuales Jesús se retiró al desierto para prepararse al comienzo de su vida pública. También en el antiguo testamento se habla de que Moisés aguardó 40 días antes de subir al Sinaí. El Profeta Elías caminó durante 40 días hacia el monte Horeb. Y la marcha de los judíos por el desierto duró 40 años.

II. TIEMPO DE CAMBIO

El Miércoles de Ceniza se nos dice: “Conviértete y cree en el Evangelio”. La Cuaresma es pues, un tiempo de conversión. Esto quiere decir: proceso de cambio de manera de pensarme, pensar la vida, pensar a Dios (cambio de mentalidad), y transformación de valores que guían mi comportamiento cotidiano. Jesús le dijo a Nicodemo que aceptar su visión de la vida era volver a nacer. Es un tiempo de renovación.

Por lo tanto el tiempo de Cuaresma es para intensificar la vida interior, desarrollar la conciencia de la presencia y acción de Dios en el interior de nosotros, para darnos cuenta de los posibles “desórdenes” que bloquean su acción transformadora y trabajar en removerlos: eso es el proceso penitencial: un proceso de conocimiento y de trabajo por la transformación personal en fidelidad a la presencia, acción e inspiración de Dios en nuestro interior.

III. CAMBIAR EL CORAZÓN

El Miércoles de Ceniza comienzan algunas prácticas “penitenciales”. La Iglesia dice: date cuenta de la necesidad de una “ascésis”. Esta palabra significa que hacemos un conjunto de prácticas (actividades) que ayudan a la transformación espiritual. Entre ellas están el ayuno y la abstinencia. Los Viernes de Cuaresma son días de abstinencia.

Ayunar se refiere a no comer carne (excepto el pescado). Así se explica esta “obligación). Pero tanto la abstinencia de carne como el ayuno que se refiere al alimento, podemos vivirlo desde el sentido profundo que tiene esta práctica: hacer una práctica de tomar distancia, de privarnos de algo que ha comenzado a formar parte de nuestra vida y finalmente es un verdadero “apego” que limita nuestra libertad.

Nos parece que sin eso no podríamos vivir: por ejemplo, uso del computador con todas las actividades que él supone, comer ciertos alimentos o de determinada manera que más bien nos hace daño. Son ejercicios de integración personal que nos llevan a poner al derecho nuestras prioridades: primero las interiores (espirituales) y luego las exteriores, especialmente las que tienen que ver con los sentidos que tienen el riesgo de volverse adicciones.

Así que el ayuno puede ser el ejercicio de privarnos de cosas que nos tienen atados, ser libres, y ojalá que esa privación de algo sea para compartir con personas que carecen de lo indispensable para vivir con dignidad.

IV. LA CUARESMA Y LA PASCUA

El final de la vida de Jesús fue una muerte injusta y cruel. En la Semana Santa se hace memoria de lo que fue su pasión. La soberbia y la codicia se vieron amenazadas por le enseñanza de Jesús y decidieron asesinarlo.

Y Jesús no se dejó callar ni inmovilizar por el miedo: si lo hubiera hecho habría perdido la vida, como lo había enseñado. Por lo tanto nos dio ejemplo de cómo ir más allá de los límites que solemos encontrar en la vida: hay que trascenderlos. Aún una muerte como la que tuvo, incluso, ya en la Cruz, el abandono de Dios: “¿Dios mío, por qué me has abandonado? Y en medio de la tortura dice: “Padre, perdónalos por que no saben lo que hacen”. Y En el fondo de la desolación y el abandono exclama: “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Por eso Jesús nos enseña a “trascender”. Dar siempre un paso más allá de los límites porque contamos con la presencia, sabiduría y fortaleza de Dios desde adentro. “¿Muerte, dónde está tu victoria?”.

¿SACAS ALGUNA CONCLUSIÓN ACERCA DE CÓMO VIVIR TU “CUARESMA”?

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