El porqué de la tradición de el Mico y la Paloma en Corpus Christi

Tradicion del Mico y la Paloma en Corpus Christi Guatemala. Foto Cortesía de Elcortejo (1)

Entre la adoración eucarística de la solemnidad del Cuerpo de Cristo que se realiza a los 60 días de la Resurrección de Cristo aparece una bonita tradición que relaciona el verdadero amor: la tradición de el mico y la paloma en Corpus Christi.

Foto tomada desde altrio de Catedral con vista al sur, sobre la 7a avenida o 'Calle de la Asamblea' zona 1. foto compartida Juan Alberto Sandoval
Foto tomada desde atrio de Catedral con vista al sur, sobre la 7a avenida o ‘Calle de la Asamblea’ zona 1. foto compartida Juan Alberto Sandoval

La celebración del Corpus Christi es eminentemente religiosa pero trasciende a espacios culturales. Durante el periodo de la cultura hispánica, este día se celebró como el día del amor.

La etnografía de la tradición es la siguiente: Concluida la visita al Santísimo en el atrio del templo, los jóvenes consolidaban sus relaciones afectivas remitiéndose una fruta de la temporada, regularmente membrillos -los hombres- y peras – las mujeres-, con un mensaje de amor y amistad.

De ser correspondido el mensaje se entablaba una relación de noviazgo que concluía en matrimonio y la consecuente conformación de un núcleo familiar.

Se relaciona la fiesta con el amor debido a que antes de la llegada de los españoles y con ellos los primeros evangelizadores, los integrantes de las sociedades originarias celebraban el cambio de temporada seca a lluviosa, marcado por el equinoccio de verano, tiempo de apareamiento en la naturaleza, con grandes festivales estacionales.

Estos festivales son aprovechados como especificidad cultural por los primitivos evangelizadores y las integran a la fiesta del amor de los amores que es Jesucristo.

Se usan frutas -peras y membrillos- por ser de temporada, es decir la cosecha que se ha levantado de los huertos y hortalizas y que se presentan como ofrendas al creador -costumbre propia de la cultura y cosmovisión mayance.

Los mensajes se mandan con micos por ser los animales mensajeros por excelencia, según aspectos cosmogónicos mayances y se contesta el mensaje con palomas por ser estas el animal mensajero según la cultura europea.

Los micos y las palomas con sus mensajes de amor están “ensartados” en el tallo del palo del amor -árbol de plátano- y se encuentran fácilmente en el atrio de los templos.

Tradición de El Mico y la Paloma en Catedral Metropolitana en nuestros días. foto compartida Juan Alberto Sandoval Aldana
Tradición de El Mico y la Paloma en Catedral Metropolitana en nuestros días. foto Francisco Lopez compartida con Juan Alberto Sandoval Aldana

Estando todos los elementos, la tradición se mantiene vigente y plena, mermada por el snobismo, el consumismo y la globalización imperante, así como la falta de educación y conocimiento de las claves de nuestra identidad.

Juan Alberto Sandoval Aldana