Las Ánimas del Purgatorio: Patronas Juradas de Guatemala

LAS ÁNIMAS BENDITAS PATRONAS JURADAS DE GUATEMALA

BREVES CONSIDERACIONES SOBRE EL CULTO Y DEVOCIÓN A LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO EN GUATEMALA

(EL PRESENTE ARTÍCULO ES OBRA DE LA INVESTIGACIÓN DE JOSÉ CAMPOLLO MEJICANOS)

CRISTO CON ÁNIMAS,  PINTURA ÓLEO SOBRE TELA. PARROQUIA DE SAN CRISTÓBAL TOTONICAPÁN, FOTO DE JOSÉ CAMPOLLO MEJICANOS.

EL PURGATORIO, DOGMA E HISTORIA:

Para comprender lo que es el estado del alma, que después de la muerte llamamos Purgatorio, es necesario recurrir a la Sagrada Escritura, fuente primaria de la revelación y al Catecismo de la Iglesia Católica, compilación de los dogmas y creencias de nuestra fe.

III. La purificación final o purgatorio

1030 Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.

CRISTO DE ÁNIMAS, LAS IMÁGENES DE LAS SANTAS ÁNIMAS FUERON ROBADAS HACE ALGUNOS AÑOS, EN LA PARROQUIA DE ZUNIL, QUETZALTENANGO, FOTO DE JOSÉ CAMPOLLO MEJICANOS.

1031 La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia (cf. DS 1304) y de Trento (cf. DS 1820; 1580). La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura (por ejemplo 1 Co 3, 15; 1 P 1, 7) habla de un fuego purificador:

«Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mt 12, 31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro (San Gregorio Magno, Dialogi 4, 41, 3).

1032 Esta enseñanza se apoya también en la práctica de la oración por los difuntos, de la que ya habla la Escritura: “Por eso mandó [Judas Macabeo] hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado” (2 M 12, 46). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico (cf. DS 856), para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos:

«Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre (cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? […] No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos» (San Juan Crisóstomo, In epistulam I ad Corinthios homilia 41, 5). (TOMADO DEL CATECISMO CATÓLICO DE LA WEB OFICIAL DE LA SANTA SEDE)

En ese orden de ideas la comunidad cristiana católica desde sus orígenes, siempre guardó un gran respeto a la muerte de los miembros del Cuerpo de Cristo, es decir la Iglesia, son innumerables testimonios de santos católicos que en vida tuvieron experiencias con las Ánimas Benditas del Purgatorio, entre ellos Santa Catalina de Bolonia, Santa Teresa de Jesús, San Nicolás de Tolentino, Santa Margarita María de Alacoque, Santo Hermano Pedro de San José de Betancourt, solo por citar algunos.

CUADRO DE ÁNIMAS, PARROQUIA DE SANTA INÉS PETAPA. FOTOGRAFÍA DE KEVIN ORLANDO GARCÍA SANTOS.

PERO… ¿ES POSIBLE PEDIR LA INTERCESIÓN DE LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO?

    Según Santo Tomás de Aquino, las ánimas del purgatorio son almas de personas fallecidas que están en un estado de purificación (el Purgatorio es un estado, no un lugar, porque estamos refiriendo el plano espiritual, no atado a las leyes de tiempo y espacio, según las enseñanzas de la santa madre Iglesia). Pueden ser siglos, años o minutos humanos los que un difunto necesita para purificarse, y así entrar a la visión de la Gloria Eterna, pues según el Libro del Apocalipsis de San Juan ningún alma manchada puede entrar a la presencia de Dios. Santa Catalina de Bolonia y otros santos místicos han expresado en sus visiones que el Purgatorio es como una Cárcel de la cual, se sale por supuesto, hasta, como dice el Evangelio “pagar el último centavo”, ahí se purgan o purifican todos los pecados. En este orden de ideas, las almas ahí purificadas están en un estado inferior al del ser humano en vida mortal, ya que en este estado, si estamos en gracia y en comunión con los Sacramentos si podemos gozar de una presencia divina en nuestras vidas, mientras que las pobres almas no, ya que están en un fuego divino y espiritual que emana del amor misericordioso del Padre Eterno que es perfectamente Santo, Bueno y Justo, por ende nos purifica de nuestros males vividos para gozarle eternamente, aunque ese fuego es parecido al fuego eterno del infierno, del que, según el catecismo ya no se sale.

CRISTO DEL PERDÓN, CON LAS ÁNIMAS BENDITAS, SAN FRANCISCO EL GRANDE, ANTIGUA GUATEMALA, FOTO DE LUIS FERNANDO CAMPOS VARGAS.

    Pero las abuelitas en Guatemala, desde siempre han enseñado a encomendarnos a las Ánimas Benditas, ¿pueden pues estas ánimas benditas, sean de nuestros familiares difuntos o no, interceder por nosotros?

Nos responde San Alfonso María de Liguorio, Doctor de la Iglesia, por medio de su obra didáctica “EL GRAN MEDIO DE LA ORACIÓN”:

“PEDIR A LAS ALMAS DEL PURGATORIO Y POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO. Discuten los teólogos si es conveniente encomendamos a las almas del purgatorio. Sostienen que aquellas almas no pueden rogar por nosotros, y se apoyan en la autoridad de Santo Tomás, el cual dice que aquellas almas por estar en estado de purificación son inferiores a nosotros y por tanto no están en condiciones de rogar, sino que más bien necesitan que los demás rueguen por ellas. Mas otros muchos doctores, entre los cuales podemos citar a San Belarmino, SyIvio, cardenal de Gotti, Lession, Medina …, sostienen lo contrario y con mayor probabilidad de razón, pues afirman que puede creerse piadosamente que el Señor les revela nuestras oraciones para que aquellas almas benditas rueguen por nosotros y de esta suerte hay entre ellas y nosotros más íntima comunicación de caridad. Nosotros rezamos por ellas, ellas rezan por nosotros.

Y dicen muy bien Sylvio y Gotti que no parece que sea argumento en contra la razón que aduce el Angélico Santo Tomás de que las almas están en estado de purificación; porque una cosa es estar en estado de purificación y otra muy distinta el poder rogar. Verdad es que, aquellas almas no están en estado de rogar, pues, como dice Santo Tomás, por hallarse bajo el castigo de Dios son inferiores a nosotros, y así parece que lo más propio es que nosotros recemos por ellas, ya que se hallan más necesitadas; sin embargo aun en ese estado bien pueden rezar por nosotros, porque son almas muy amigas de Dios. Un padre que ama tiernamente a su hijo puede tenerlo encerrado en la cárcel por alguna culpa que cometió, y parece que en ese estado él no puede rogar por sí mismo, mas ¿por qué no podrá interceder por los demás? ¿Y por qué no podrá esperar que alcanzará lo que pide, puesto que sabe el afecto grande que el padre le tiene? De la misma manera, siendo las almas benditas del purgatorio tan amigas de Dios y estando, como están, confirmadas en gracia, parece que no hay razón ni impedimento que les estorbe rezar por nosotros.

Cierto es que la Iglesia no suele invocarlas e implorar su intercesión, ya que ordinariamente ellas no conocen nuestras oraciones. Mas piadosamente podemos creer, como arriba indicábamos, que el Señor les da a conocer nuestras plegarias, y si es así, puesto que están tan llenas de caridad, por seguro podemos tener que interceden por nosotros. De Santa Catalina de Bolonia se lee que cuando deseaba alguna gracia recurría a las ánimas benditas, y al punto era escuchada: y afirmaba que no pocas gracias que por la intercesión de los Santos no había alcanzado, las había obtenido por medio de las ánimas benditas. Si, pues, deseamos nosotros la ayuda de sus oraciones, bueno será que procuremos nosotros socorrerlas con nuestras oraciones y buenas obras.

Me atrevo a decir que no tan sólo es bueno, sino que es también muy justo, ya que es uno de los grandes deberes de todo cristiano. Exige la caridad que socorramos a nuestros prójimos, cuando tienen necesidad de nuestra ayuda y nosotros por nuestra parte no tenemos grave impedimento en hacerlo. Pensemos que es cierto que aquellas ánimas benditas son prójimos nuestros, pues aunque murieron y ya no están en la presente vida, no por eso dejan de pertenecer, como nosotros, a la Comunión de los Santos. Así lo afirma San Agustín con estas claras palabras: las almas santas de los muertos no son separadas de la Iglesia.”

    Se entiende pues, que si se puede pedir e invocar la protección de las Ánimas del Purgatorio.

CAPILLA DE ÁNIMAS DEL TEMPLO DE LA RECOLECCIÓN, FOTO DE MARVIN ORDÓÑEZ.

LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO PATRONAS JURADAS DE GUATEMALA.

    El culto a la muerte y el respeto por lo funerario en Guatemala se puede visualizar desde antes de la conquista española, de conformidad a la innumerable evidencia documental y arqueológica de la Guatemala Maya, caso en el que no nos detendremos ahora, solo más que para evidenciar el culto a la muerte y los muertos mucho antes de la llegada del cristianismo a partir de 1,524.

ANIMA DEL PURGATORIO DEL TEMPLO DE LA RECOLECCIÓN, FOTOGRAFÍA DE ALEJANDRO CÓBAR HIDALGO.

    Con la conformación de la sociedad hispánica guatemalteca, las leyes emitidas por el rey, el Papa y los Concilios de Trento y provinciales mexicanos pasaron a ser normas de vida civil y espiritual de la sociedad guatemalteca.

    Se sabe que el Santo de Guatemala, San Pedro de San José de Betancourt, fue solícito procurador de las Ánimas del Purgatorio, decía que todas sus obras buenas las aplicaría en sufragar el Eterno descanso de esas ánimas y que prefería que su alma penara hasta el fin del mundo con tal de ver salvadas de la cárcel del purgatorio a una de ellas, fueron varios los casos de almas salidas del purgatorio, que retornaban ya del cielo a agradecer las oraciones, sufragios y buenas obras del Santo de Guatemala. Se sabe de su afición por ofrecer miles de misas al año en sufragio de las ánimas, que pagaba a sacerdotes pobres para redoblar la caridad, sus cédulas en las que recogía los nombres de todos los difuntos para pedir por ellos, las ermitas de ánimas que erigió en las dos entradas principales de la ciudad colonial y la procesión de sangre del Quinto Viernes de Cuaresma saliendo de San Sebastián con Niños vestidos de ánimas del purgatorio, donde a su paso logró el Santo Hermano Pedro que todas las campanas de las Iglesias doblaran a difuntos.

EL SEÑOR DE LAS MISERICORDIAS CON SUS RESPECTIVAS ÁNIMAS BENDITAS, FOTOGRAFÍA DE MARVIN ORDÓÑEZ.

    Se sabe que la antigua hora de ánimas de las iglesias era las 20:00 horas, 8 de la noche, en la que antiguamente todas las campanas de los templos de Guatemala y del mundo cristiano doblaban a rogativa por el descanso de los difuntos, los lunes eran los días para orar por ellas y el Hermano Pedro salía por las calles de Santiago de Guatemala a rogar por las ánimas de los difuntos y por la salvación de la de los vivos.

LISTADO DE COFRADÍAS DE LA PARROQUIA DE MIXCO, EN EL INFORME DE CORTÉS Y LARRAZ AL REY DE ESPAÑA, 1,774. APARECE CLARAMENTE LA COFRADÍA DE ÁNIMAS.

    Toda esta piadosa costumbre tuvo su momento de gloria litúrgica consumada el 1° de noviembre de 1,738, cuando fueron juradas las ÁNIMAS BENDITAS PATRONAS DE LA MUY ILUSTRE CIUDAD DE GUATEMALA, DE TODA ELLA, tal como lo atestigua el LIBRO DE CEREMONIAS DE LA SANTA IGLESIA CATEDRAL DE GUATEMALA, libro manuscrito que compila todas las ceremonias, usos y costumbres de la Catedral de Guatemala, así como las consultas hechas a las Catedrales de Sevilla y México, sobre asuntos de orden litúrgico recopiladas por el Canónigo don Manuel Cecilio Espinosa, Rector para aquel entonces del Colegio Infantes de Guatemala (1,855), y pasado por herencia del Presbítero Alberto Rubio y Piloña en 1,873, este inédito e importante libro manuscrito recopila la memora eclesiástica de la Catedral de Guatemala, sus liturgias, usos, obispos de 1,524 hasta 1,780. Este investigador tuvo a bien localizar una copia de dicho libro y tomar una copia digital del mismo para dejar constancia de lo siguiente:

Dia 1° de noviembre de 1738 juró por patronas de esta M.I. Ciudad de toda ella á las Benditas Ánimas, en la Santa Yglesia Catedral, en esta forma: se cantó la Vigilia y misa solemne que a mi me tocó como cura interino del Sagrario y Semaner: asistió toda la Ciudad y el Señor Provisor y Vicario general con su Notario Mayor: se puso un bufete y silla con el misal abierto y una Cruz, y así que se acabó de cantar el Evangelio en la Misa, el Preste y los Ministros vueltos hacia el pueblo de cara, llegó la Ciudad, alcaldes y regidores, todos rodeados de la mesa delante el Sr. Provisor y su Notario, hicieron con la señal de la Cruz el juramento de Patronato y celebrarle cada año su Aniversario y se Prosiguió la Misa…”

FOTOGRAFÍAS DE JOSÉ CAMPOLLO MEJICANOS SOBRE EL CEREMONIAL DE JURA DE LAS ÁNIMAS BENDITAS COMO PATRONAS DE LA CIUDAD DE GUATEMALA Y LISTADO DE ANTÍFONAS QUE SE LEÍAN ENTRE LA CATEDRAL Y LA MERCED PARA LA PROCESIÓN DEL 02 DE NOVIEMBRE.

LÁPIDAS FUNERARIAS DE LOS PRIMEROS PROPIETARIOS Y COMPILADORES DEL LIBRO DE CEREMONIAS DE LA CATEDRAL DE GUATEMALA. FOTOS DEL PROFESOR MIGUEL FABRICIO MORALES FIGUEROA.

    Como se ha visto pues, las ánimas benditas fueron juradas patronas de Guatemala, en 1,738, 17 años después que se hiciera el mismo ceremonial con la Imagen de Jesús Nazareno de la Merced. Como prueba de ello, se hacía un oficio de Difuntos en la Catedral de Guatemala, como lo recoge el libro ceremonial, una extensa recopilación de posiciones, cantos y altares donde se debían hacer las antífonas litúrgicas, a la cual asistía el Noble Ayuntamiento, después de los oficios al interior del sacro recinto catedralicio, salía una procesión solemne, distinta de la establecida por el Hermano Pedro en San Sebastián, sino esta del día 02 de noviembre salía de la Catedral de Guatemala rumbo al templo de la Merced.

ÁNIMAS BENDITAS EN LOS RETABLOS DE LA IGLESIA DE PATZÚN, FOTOGRAFÍA DE EDUARDO ALBERTO CALDERÓN SOLÍS.

    En el informe enviado por el arzobispo Cortés y Larraz sobre la advocación y bienes de las cofradías de la arquidiócesis de Santiago de Guatemala, enviado al Rey de España en 1,775, se puede verificar que todas las parroquias del arzobispado contaban con una cofradía de ánimas, muestra pues de esa inmensa devoción popular por el Purgatorio y el respeto de las almas de los difuntos.

¡¡¡ ÁNIMAS BENDITAS DEL PURGATORIO, PATRONAS DE LA CIUDAD DE GUATEMALA, INTERCEDAN POR NOSOTROS!!!

¡¡¡QUE DIOS LAS SAQUE DE PENAS Y LAS LLEVE A DESCANSAR!!!

FOTOGRAFÍA DE LA PROCESIÓN DE LA COFRADÍA DE ÁNIMAS, EN SAN ANDRÉS IZTAPA, CHIMALTENANGO, DE JULIO RAÚL ESTQUIT MARTÍNEZ.


Cuadro Fechado en 1770, Ubicado en la actualidad al interior del Templo de San Pedro las Huertas. Está escrito en su parte inferior que el Arzobispo Pedro Cortez y Larraz lo bendijo en dicha fecha, estando colocado al Ingreso del Cementerio de la Localidad. Es una pintura de considerables dimensiones, quizás unos 2 metros de ancho por 2.50 o 3 metros de Altura. FOTOGRAFÍA DE EDUARDO ALBERTO CALDERÓN SOLÍS.

José Campollo Mejicanos

Cronista por pasión de la religiosidad del departamento de San Marcos y corresponsal oficial de Cucurucho en Guatemala