La tradición de los diablos en San Marcos


LA TRADICIÓN DE LOS DIABLOS EN SAN MARCOS.

“Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu raza y la descendencia suya; ella quebrantará tu cabeza y andarás acechando a su calcañar” Génesis 3:15

“Apareció en el cielo un gran prodigio, una mujer vestida del sol, y la luna debajo de sus pies y en su cabeza una corona de doce estrellas; al mismo tiempo se vio en el cielo otro portento; y era un dragón descomunal bermejo con siete cabezas y diez cuernos y las cabezas tenía siete diademas… así fue abatido aquel dragón descomunal, aquella antigua serpiente, que se llama diablo y Satanás, que anda engañando al orbe universo, y fue lanzado y arrojado a la tierra y sus ángeles con él” Apocalípsis 12: 1-2, 9.

Con estas figuras simbólicas de la lucha entre el bien y el mal, el Pueblo de Dios y el Demonio, se representa la victoria triunfal de la Santísima Virgen María, Nuestra Señora, que fue libre del poder del demonio, del pecado, incluso desde el primer momento de su concepción en el vientre de su  madre Santa Ana.

En la ciudad de San Marcos, María Santísima en este misterio de fe, hoy Dogma, fue jurada patrona del Ayuntamiento y población en 1,754 y en 1,757 se fundó la Cofradía de Nuestra Señora de Concepción, haciéndose en su honor los más grandes y alegres festejos.

Para que la población comprendiera de forma sencilla los grandes postulados teológicos que este Dogma encierra, la forma en que María venció al demonio, esto es al pecado desde el primer instante de su ser; y la forma también en que el  demonio anda “acechando el calcañar” de los hijos de María, acechando a su linaje. Se estableció el convite, con la “encamisada” que citan historiadores y cronistas para otras fiestas de Concepción del antiguo Reino de Guatemala, así mismo las “Loas” alegres cuadros de teatro popular para que durante el rezado se fueran representando los temas antes indicados. Con niños, jóvenes y señoritas para los personajes demoníacos, angélicos y humanos, en los convites se invitaba a las fiestas, pero de forma amena se iban representando estas escenas, y las loas la parte teatral propiamente durante el rezado.

Los convites salían en domingos, el diablo iba acechando y molestando a la población, huyendo al grito de ¡Que viva María Santísima!, también la tradición se extendió a los jueves, cuando en el parque central de San Marcos se hacían conciertos de banda y marimba por las tardes. Quedado hasta el día de hoy para los días jueves y domingos.

La figura de los diablos son pues, no un culto al demonio o una tradición acéfala sin sentido, sino más bien el signo popular, escenificado en las calles de un pueblo, de la derrota del mal.

Hoy en día la tradición se está divorciando de sus orígenes por lo que se producen desordenes y escándalos nocturnos, pero la tradición subsiste, ojalá los marquenses redescubrieran en esta tradición el amor de sus antepasados por su patrona la Virgen de Concepción.

Author: José Campollo Mejicanos

Cronista por pasión de la religiosidad del departamento de San Marcos y corresponsal oficial de Cucurucho en Guatemala