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Jesús Nazareno del Beaterio de Belén

La imagen de Jesús Nazareno venerada en el Templo de Beatas de Belén, proviene de la Ciudad de Santiago de los Caballeros. La imagen del Nazareno se cree fue esculpida a finales del siglo XVIII y a finales del siglo XIX. No se sabe con exactitud su escultor, puesto se manejan varias hipótesis. Versiones orales afirman que pudo haber sido algún miembro de la familia Zúñiga. Por otro lado, se cree fue el maestro Alonzo de la Paz, debido a que el buriló tres imágenes para la Orden Betlemita, la cual fue idea de fundación del Santo Hermano Pedro de Betancourt, en la Ciudad de Santiago de los Caballeros y es por eso que se cree que el maestro de la Paz sea el burilador de tan bella imagen.

La imagen posee rasgos realistas de estilo barroco, su rostro de forma triangular, su encarnado con una intensa palidez, gotas de sangre sobre su frente y parte superior de su tabique nasal, su boca entre abierta y con una mirada de tristeza y profunda amargura.

Antiguamente ya en el Valle de la Virgen la imagen recibió la advocación de Nazareno de la Indulgencia, tal advocación se debe a la hermana de origen quezalteco Beata Sor Encarnación Rosal que pertenecía a la Orden Betlemita, a través de la imagen del nazareno, pidió indulgencias a Nuestro Señor debido a que pestes de cólera azotaban al país, tal ruego fue escuchado y la epidemia ceso en el país.

Hoy en día se le conoce como Jesús Nazareno de las Tres Gracias, advocación dada por Monseñor Marco Aurelio González Iriarte, párroco de la iglesia y quien al igual que el Santo Hermano Pedro y la Beata Sor Encarnación Rosal le ha dado realce al culto y veneración de la imagen del Nazareno en los últimos años.

Se cree que la imagen de Jesús de las Tres Gracias, salía en procesión desde el siglo XVIII, y lo hacia los Lunes Santos hasta que por causa de los terremotos que azotaron el Valle de la Virgen en los años 1917 y 1918 se suspendió dicho cortejo.

En el año de 1969 un grupo de devotos encargados de la imagen del Nazareno venerado en el templo de Capuchinas, decidieron hablar y pedir autorización a las hermanas bethlemitas encargadas del culto de la imagen, logrando así salir en procesión de Vía Crucis por las calles aledañas a su templo. Ese año el nazareno recorrió únicamente 10 cuadras utilizando el anda e, incluso, el adorno utilizado ese mismo año por el nazareno del templo de Capuchinas. Y estableciendo el Martes Santo de la Indulgencia debido a su antigua advocación.