Jesús de los Milagros y el incendio de 1992

Era un Domingo de Ramos de 1992; en la Iglesia de San José se preparaban para el cortejo procesional de Jesús de los Milagros y Virgen de Dolores, el cual era esperado, como siempre, por decenas de cucuruchos y devotas josefinos.

Bajo aquél radiante sol de verano, la procesión hacía su recorrido por las calles del Centro Histórico. Era el Turno “Romanos 1” a la altura de la 9 calle y 11 avenida, justo en el Parque Infantil Colón, el timbre suena y el Nazareno Josefino empezaba a ser mecido por su escuadrón de romanos.

Las liras, parte importante de los cortejos procesionales en el Centro Histórico, hacían su labor de evitar a toda costa que la parte más alta de la Cruz de Jesús de los Milagros no tocara algún cable de tensión, así se hizo; pero faltaba que pasara la parte alta de la cúpula, cual réplica era la de la Basílica de San Pedro en un bello decorado de telas que intentaban asimilar una nubes blancas. “Una mala maniobra de una de las liras provocó un corto circuito, estas ‘chispas’ cayeron justo sobre ese cielo blanco que cubrían la cúpula”, nos relata Ángel Cifuentes.

Entre gritos, los josefinos voltearon a ver que la parte trasera del adorno se estaba quemando ¡se quema el Señor! ¡se quema el anda!, ¡cuidado!, “Recuerdo que yo era Jefe de Lanzas, lado izquierdo ese día, después fue terror al ver el incendio” nos cuenta Luis López, actual presidente de la Asociación, “la acción de los Romanos fue rapidísima, bajaron el anda instantáneamente… uno de los Romanos y muchos otros josefinos lo primero que hicieron fue a abrazar la imagen de Jesús de los Milagros”.

“Un romano se quitó su capa, entre tanta angustia tapó con ella a Jesús, mientras que otros cucuruchos se subieron al anda para cubrir con su propio cuerpo la imagen; un momento que podría ser hasta romántico, pero que en ese instante no le podría dar un nombre”, puntualiza Ángel.

Todos querían ayudar, en medio de esa  histeria colectiva generada, pero las limitaciones no lo permitían, en esa época poco se pensaba de tener un plan de emergencia o medidas de protección. Ángel nos narra que las Hermandades de la Merced, Candelaria y muchas otras se pusieron a disposición de San José; principalmente la Hermandad de la Recolección, quien un día antes había salido en procesión “unos macetones con flores naturales había sido parte de su adorno, ellos lo donaron para que fuera parte del adorno” relata, “¡esa anda pesaba bárbaro!”.

“3 cosas me han impactado en lo que he estado en San José, cuando Jesús de los Milagros salió por la parte trasera de la Iglesia luego del terremoto de 1976, el incendio del adorno en 1992 y lo ocurrido un Domingo de Ramos en el 2014” finaliza Ángel Cifuentes.

El cortejo procesional de aquél Domingo de Ramos continuó como lo programado, sólo quedan los recuerdos que algunos nos han logrado compartir como lo hicieron “Cucurucho por la Eternidad”, “Devoción en Escuintla” y “Procesiones del Ayer” en 2 videos que cuentan el suceso, la forma tan celosa en que los cucuruchos josefinos guardaban la imagen para evitar ser quemada. El incendio por supuesto, no pasó a mayores problemas, más que dañar la cúpula en la parte trasera del anda.

¿Viviste este acontecimiento? cuéntanos, queremos que las pasadas, presentes y futuras generaciones sean testigos del fervor, el amor y la devoción que se manifiestan en ocasiones como éstas. Enviar mi anécdota aquí.