Jesús de Candelaria: Cristo Rey de Guatemala

Por: Lic. Miguel Alfredo Álvarez Arévalo

100 años de Consagración de Jesús de Candelaria – 3 de febrero de 1917

Jesús Nazareno de Candelaria esta inclinado hacia delante. Los párpados muy abiertos dan la impresión de inmensa angustia y dolor, mientras los ojos de un verde oliva, trabajados en madera, posan su mirada pocas varas adelante. El rostro tiene un color cetrino, enjuto, con sobras verdes- morado como las que toma la cara humana al ser golpeada. La boca la tiene entreabierta dejando ver, entre los labios perfectos la punta de la lengua y una hilera de pequeños dientes. Hay una delicada barba tallada magníficamente.

Jesús de Candelaria Cristo Rey. Foto: Aldo Comparini

Cabizbajo
Meditabundo
Mirada triste y profunda
Dentadura fina y lengua
Abrazo armonioso a la cruz
Dolor, dulzura y sumisión

 

Amasado con maíz y olivo

que acuestas lleva penas,

lleva dolor y olvido

esa cruz es su amor

es Guatemala

El Origen de la imagen de Jesús de Candelaria:

Francisco de Paula García Peláez lo atribuye a Mateo de Zúñiga, lo sitúa a mediados del siglo XVII. Víctor Miguel Díaz, lo atribuye a Juan de Aguirre y lo fecha 1563. Josefina Alonso de Rodríguez lo relaciona con Manuel de Chávez y lo sitúa en la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores del Cerro, lo fecha 1725. Mario Alfredo Ubico, lo vincula con la Ermita de Nuestra Señora del Rosario de Indios, lo fecha siglo XVII, de aquí pasó a la Candelaria. Jesús de Candelaria, por su estilo pertenece al siglo XVII, y siempre ha pertenecido a la Parroquia de Candelaria.

La rogativa de 1733

En 1733 la Ciudad de Guatemala se vio vuelta en ola de insalubridad que afectó enormemente a sus habitantes, la fe inquebrantable les hizo recurrir como siempre al socorro divino. Juarros nos describe la tragedia: En el año de 1733, sobrevino a esta capital tan cruel peste de viruelas que en un mes ya se contaban 1,500 muertos. La aflicción que causó a sus moradores, se da bien a conocer en las muchas rogaciones que se hicieron, pues casi no hubo imagen de veneración, a quien no se sacase en procesión, para alcanzar de Dios el remedio de esta calamidad. Nuestra Señora de los Dolores del Cerro se llevó en procesión a los conventos de Monjas, los días 15 y 16 de Junio, después de haberle hecho novenario en la Parroquia de Candelaria. A nuestra Señora de la Merced, se le hizo novena en la Catedral, que se concluyó con procesión general.

A Jesús Nazareno de Candelaria también se le hizo novenario y el ultimo día que fue el 9 de Julio, se sacó en procesión de penitencia, por todas las iglesias de la ciudad.
El dato anterior, nos deja clara la importancia y el grado de veneración que tenía Jesús de Candelaria, entre los habitantes de la vieja metrópoli. Asimismo relacionamos a esa sociedad dentro de su marco económico, político y social, involucrados todos, en esa coyuntura religiosa.

En el Terremoto de 1773

La Candelaria tenía  4 ,328 habitantes

El Cura Párroco de la Luís del Oso y Cuerva, afirma que al momento del terremoto del 29 de julio de 1773, Jesús Nazareno se encontraba dentro de su retablo, en la capilla anexa al templo. Expresa haberse caído en la mayor parte, y el escribano Sánchez expresa no haber dejado el primer estrago, en que repetirlo los de la tarde del 13 de diciembre.

El año de 1784 se trasladó este curato a la Nueva Guatemala, y se le asignó por territorio el que antes era el curato llamado de la Ermita
Se trasladó a Jesús Nazareno de Candelaria y Virgen de los Dolores del Cerro

LA  CONSAGRACIÓN: 3 de febrero de 1917

En el altar mayor figuraba una custodia de madera en grandes dimensiones cuyo dibujo trazó don Federico Orellana, pintándola don Justo de Gandarias, artista español, quien simuló con maestría las piedras preciosas de la custodia. En el viril aparecía el Nazareno con la cruz a cuestas, vistiendo túnica de peluche rojo, bordada en oro por las señoritas María Cosío, Pilar Echeverría. Esta túnica fue obsequio de don Nazario Herrera.

La ceremonia fue desarrollada de la siguiente manera: hizo la consagración al Ilmo. Y Rvmo.- Arzobispo de Guatemala, Fr. Julián R. Rivero y Jacinto; revestido de pontifical procedió a ungir la imagen, en la cabeza, manos y pies .mientras se desarrollaba la ceremonia de consagración a un bello coro de voces femeninas, entre las que sobresalían las de las señoritas Maria y Concha Morales. La consagración de Jesús se anunció con repiques de campana en los templos de la ciudad.

CRISTO REY

El 6 de febrero de 1927, se le dio el nombre de Cristo Rey, fiesta instituida por Pío XI el 11 de diciembre de 1925; el poema de Miguel Ángel Asturias Sien de Alondra, Buenos Aires Editorial Argos, 1949:

Sombra de corazón de la amargura
A tu rostro que aviva pulso cárdeno,
Lirio inclinado bajo el viento, pesa
La cruz del viento.
Tu rodilla sin fuerza es como cera
Que se derrite al sol, se ve en la túnica,
Lirio inclinado bajo el viento, pesa
La cruz del viento.
Del entrecejo, hendido por los juncos
De la tribulación, hasta los pómulos
Se afila tu nariz de asfixia, falta
A tu lengua el aire.
Y la sal en granitos de tus dientes
Es mas sed en tu boca que abre tímida
Ayuda a tu alentar de nada, falta
A tu lengua el aire.
Nube de acabamiento da a tus ojos
Frío de muerte que reduce a témpano
Tu mirar, y no miras te derramas
Agua de llanto.
La tortura va desmayando dentro
De ti palomas negras y tus tímpanos
Reventados no oyen, te derramas
Agua de llanto.
Menguante de tu sien que medra y pugna
Bajo el pelo lluvioso, con el pálpito
Hundido, te busca y no te encuentra
En tus sentidos

¡Tanto que hablar de Cristo Rey, de Jesús de Candelaria!, es y ha sido parte de la Historia de Guatemala.