Inmaculada Concepción de Antigua Guatemala: crónica de una coronación canónica

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE CATEDRAL DE ANTIGUA GUATEMALA

CRÓNICA DE UNA CORONACIÓN CANONICA:

Con Epístola Apostólica del Beato Pío IX INEFFABILIS DEUS”, del 08 de diciembre de 1,854 se proclamaba como DOGMA DE FE que la Bienaventurada Virgen María fue preservada de la Mancha de Pecado Original desde el primer instante de su Purísima Concepción, en el vientre de su madre Santa Ana. El pecado original, condición inmanente a la naturaleza humana se define como la herencia de pecado heredada de padres a hijos desde la creación del ser humano. El penitencial 51 denominado “miserere” dice “mira que en culpa ya nací y pecador me concibió mi madre”, aquí se resume la doctrina y dogma del pecado original. María Santísima, en atención a los méritos de su Hijo Jesucristo fue preservada de esta culpa desde el primer instante de su ser natural.

Inmaculada Concepcion de Antigua Guatemala
Inmaculada Concepción de Antigua Guatemala. Foto: Cofradía antigüeña

En Guatemala el Culto a Nuestra Señora de Concepción es antiquísimo y se remonta a la primera evangelización por los misioneros franciscanos en primer lugar desde 1,533. Dentro de las primeras Cofradías fundadas en la Capital del Reino se encontraba la de la Purísima Concepción y el templo franciscano se convirtió muy pronto en sede el culto a la Inmaculada Concepción, expandiéndose en todo el reino muy pronto. Anteriormente en España desde el XI Concilio de Toledo donde se empezó a defender el Dogma, hasta los reyes de la casa Borbón (actualmente reinante), fue la sede y oficial promotora del Culto y definición dogmática de la Inmaculada Concepción de María. Este fervor se trasladó a los reinos hispánicos y en rey Carlos III en el segundo tercio del siglo XVIII la proclamó patrona de todos sus reinos. La noticia fue bien recibida en la Guatemala del período de dominación hispánica y así los ayuntamientos de españoles comenzaron a jurarla patrona, si bien ya se había hecho con un siglo de anticipación en el de Santiago de Guatemala, así por ejemplo el del Barrio de San Marcos en la provincia de Quetzaltenango la jura patrona en 1,757 y la Alcaldía de españoles y ladinos de la Ciudad de Quetzaltenango en 1,805, ordenando la elaboración de una Imagen de la misma, primero en pintura y luego en escultura que aún se conserva en la Catedral del Espíritu Santo de la ciudad altense.

Inmaculada Concepcion de Catedral Metropolitana
Inmaculada Concepción de Catedral Metropolitana

Con la proclamación del Dogma el 08 de diciembre de 1,854 algunas Iglesias se habían preparado con la talla de hermosas esculturas, como la Catedral Metropolitana de Guatemala cuando en 1,852 encarga con el escultor Buenaventura Ramírez la Inmaculada Concepción, inspirada en los lienzos del pintor español Bartolomé Esteban Murillo. Esta nueva iconografía decimonónica de la Inmaculada Concepción empezó a marcar pauta para elaborar otras Imágenes en el mismo siglo y el posterior siglo XX de la Inmaculada Concepción, se representa al a Virgen en actitud de éxtasis con la mirada alta y sosteniendo entre sus manos una paloma blanca (generalmente de plata) símbolo del Espíritu Santo, por ende con las manos separadas, distinto del modelo colonial donde la Santísima Virgen aparecía con las manos entrelazadas o unidas en actitud orante con la vista hacia el espectador.

En todos lados de la ya República de Guatemala y a partir de esa década de los 50’s del Siglo XIX se comenzaron a tallar imágenes de la Virgen de Concepción y a realizar sendas coronas de plata y oro para las imágenes preexistentes desde la época colonial

En la parroquia del Señor San José y ocupando un sitial de honor, se talla, posiblemente por el mismo escultor Buenaventura Ramírez la imagen de la Inmaculada Concepción, posiblemente como resultado de los festejos de la proclamación del Dogma o en preparación al mismo, siempre a mediados del siglo XIX.

Inmaculada Concepcion de Antigua Guatemala
Concurrencia el 8 de diciembre en Antigua Guatemala.

Con motivo del Primer Centenario de la Proclamación del Dogma, en la Catedral de Antigua Guatemala, se realizó una celebración muy solemne e inigualable, por el alto contenido de auténtica devoción y fe de antaño y con la solemnidad de los rituales y rigores de la antigua liturgia: LA CORONACIÓN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN. Cabe decir acá que según el Ritual Romano: Bendicional, Praenotanda núm.28; Ritual de coronación de una imagen de la bienaventurada Virgen María, núms. 10 y 14, esta celebración debe estar presidida por un Obispo u Arzobispo (IGUALMENTE LAS CEREMONIAS DE CONSAGRACIÓN DE LAS SAGRADAS IMÁGENES), y antes de las disposiciones del Papa San Juan Pablo II, aunque fuera coronación canónica debía estar aprobada por el Capítulo de San Pedro en el Vaticano, institución compuesta por varios eclesiásticos al servicio de Su Santidad el Papa reinante en cada temporalidad. Esta coronación la realizó el Arzobispo de Guatemala a la sazón de Mons. Mariano Rosell y Arellano, de conformidad con un valioso documento de la época donde se nos detalla punto por punto cada actividad del programa que desarrollaremos más adelante.

Inmaculada Concepcion de Antigua Guatemala
Inmaculada Concepción de Antigua Guatemala. Foto: Cofradía antigüeña

Cabe aquí anotar que las Coronaciones Marianas presididas por un arzobispo gozan de la categoría de Coronación Canónica Diocesana y no se pueden replicar, pues estaría denotando que la anterior careció de valor y eso crearía confusión en los fieles. Las coronaciones marianas poseen según el Ritual Romano tres categorías que pueden ser sustituidas solo por la de más alto grado, las cuales son:

  • Pontificia: concedida por el pontífice.
  • Diocesana: concedida por un obispode diócesis. Inicialmente el obispo sólo tenía la iniciativa, declarando la coronación el Capítulo de San Pedro. Juan Pablo II agilizó el trámite otorgando la competencia al Ordinario de Lugar, como prueba del control Vaticano sobre la misma ceremonia, ya que debe ser muy solemne.
  • Litúrgica, es aquella que no necesita de permiso alguno, que la realiza cualquier eclesiástico y puede llegar a ser elevada al rango de Canónica Diocesana.

Dentro de los requisitos idóneos para realizar una Coronación se encuentran la antigüedad de la imagen y gozar de una profunda devoción con raíz en el pueblo devoto.

En el año de 1,954 la ciudad de la Antigua Guatemala gozó de uno de los momentos más grandes de la Historia religiosa de dicha ciudad con la Solemne Coronación de la Venerada Imagen de la Bienaventurada Virgen María de la Inmaculada Concepción, de la Parroquia de San José Catedral. Según el programa de la época dicha celebración cumplió con las siguientes funciones:

  • Un novenario a partir del 29 de noviembre con solemnes exposiciones, rosarios cantados, cantos, predicación y bendición, seguramente a cargo del párroco, así mismo conferencias, seguramente para preparar al pueblo a tan magno acontecimiento. Estas novenas en honor a la Inmaculada siempre se realizaron a tempranas horas de la mañana, debido a la connotación cosmológica del culto a la Virgen María, que queda apuntada en algunos antiguos alabados por ejemplo “aurora hermosa, luna sin mancha, sol refulgente, estrella magna” (pues Concebida), por lo que había gran cuidado en los horarios que se realizarían dichas funciones.
  • En la Víspera del día de la Coronación se iba a izar el pabellón de la Iglesia en medio de sonados festejos por todas las iglesias de la Ciudad colonial, debido a que la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción era considerado un triunfo de la Iglesia sobre el materialismo y otras corrientes ideológicas que habían rebatido este tema. Así mismo la bendición solemne de la corona del centenario (seguramente elaborada en ricos metales para la ocasión), en presencia de las “madrinitas” de dicho acto y la posterior procesión de la Corona. Las denominadas “madrinitas” seguramente eran señoras devotas pertenecientes a la Cofradía que costearon en su gran mayoría las fiestas y posiblemente algunas religiosas postulantes a recibir su consagración.
  • El domingo 05 de diciembre a las 7 de la noche se realizó la SOLEMNE CEREMONIA DE CORONACIÓN, PRESIDIDA POR EL SEÑOR ARZOBISPO. Según dicho programa el momento culmen sería en el momento de la recitación por todo el pueblo de las Letanías Lauretanas, luego a la triple repetición de la de “Reina Concebida Sin Mancha de Pecado Original”, el Arzobispo procedería a la Coronación de la Santísima Virgen de Concepción, en medio de repiques, vítores, bombas y demás demostraciones de algarabía popular.
  • El sacramento de la Confesión estaba disponible a todo el pueblo los días 6 y 7 de diciembre, como una preparación espiritual a la celebración de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, con la Imagen ya Coronada.
  • El 07 de diciembre se realizaría una quema simbólica de libros, revistas y demás documentos físicos contrarios al Dogma, a la fe y a la moral cristiana, posteriormente un desfile de antorchas, dicha actividad aparte del simbolismo de la quema del diablo representado por los libros, revistas y demás quemados, nos da una reminiscencia de las luminarias que se quemaban ese mismo día en casi toda Guatemala por el paso del rezado de la Virgen de Concepción que se realizaba sin falta el 07 de diciembre en cada población.
  • El 08 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, habrían varias misas de comunión y jubileo (es decir con exposiciones solemnes del Santísimo Sacramento) en distintos horarios, la misa mayor, seguramente cantada y pontifical se realizaría a las 10:00 horas y a las 12:00 horas una misa rezada por las “madrinitas”. La misa cantada y rezada en la antigua liturgia tenían connotaciones especiales, siendo la misa cantada la que se realizaba en ocasión de las grandes solemnidades en donde el sacerdote y el pueblo cantaban las oraciones y las lecturas propias de la misa, todo en idioma latín.
  • La solemne procesión con la Coronada Imagen de la Inmaculada Concepción de la Catedral de la Antigua Guatemala se realizaría después de un rosario y bendición en la tarde del día 08 de diciembre, finalizando con el canto de la Salve Regina al ingreso de la misma, mostrando cada uno de estos actos un profundo carácter simbólico, devocional y hasta doctrinal, no de simple espectáculo religioso, ajeno a la doctrina cristiana, a la oración personal y comunitaria, a la catequesis y a la liturgia de la Iglesia, como lamentablemente se ven hoy en día.

El programa culmina solicitando a los vecinos de la Antigua Guatemala el adornar los frentes de sus hogares, para mostrar su regocijo. Esta clase de programas eran repartidos a toda la población y tiene sus orígenes en las décimas que en los “convites y encamisadas” se realizaban en los días previos al inicio de las fiestas de la Virgen de Concepción, cuyo contenido era invitar al pueblo en forma poética a dicha celebración y motivando a que arreglaran los frentes de sus hogares.

Al reverso del programa se lee en manuscrito “este Centenario de la Inmaculada fue celebrado por el Párroco Don Gonzalo Herrera Cardona”, como recuerdo personal del original dueño del programa para perpetuar la memoria de dicho acto que seguramente marcaría la vida y la devoción del pueblo antigüeño de los años 50’s.

FUENTES DE CONSULTA.
1. Programa de actividades del Centenario del Dogma de la Inmaculada Concepción, la Antigua Guatemala, 1,954

2. Libro Virgen María de Guatemala.

José Campollo Mejicanos

Cronista por pasión de la religiosidad del departamento de San Marcos y corresponsal oficial de Cucurucho en Guatemala