Hermandad del Señor Sepultado de San Nicolás Quetzaltenango


Breves Consideraciones sobre la Imagen del Señor Sepultado del Templo del Sagrado Corazón de Jesús de la Parroquia de San Nicolás de Tolentino de la Ciudad de Quetzaltenango.

Consagrada Imagen del Señor de San Nicolás en la “Urna de Diamante”. Año desconocido.
Consagrada Imagen del Señor de San Nicolás en la “Urna de Diamante”. Año desconocido.

En los albores de la colonización española por las huestes de Don Pedro de Alvarado y Contreras, es de rememorarse que se funda en una planicie elevada de la recién tomada “Xe Lajuj´Noj” de los quichés, la labor cristiana de los frailes Dominicos, por lo cual construyen la Ermita dedicada a San Nicolás de Tolentino, santo de arraigada tradición colonial y liberador de las Ánimas del Purgatorio. En el atrio de dicha ermita se celebró por más de trescientos años la denominada “Feria de La Conquista”, misma que acabó en los días de la fundación de la República, posterior a la independencia del poder español sobre Guatemala. Dicha construcción se destruyó con los embates del terremoto de San Perfecto, en el año de 1902, actualmente se encuentra el parque dedicado a La Madre, a la par del Instituto de Varones de Occidente (INVO).

Es en la mencionada ermita donde empieza a escribirse una de las historias de fervor, tradición y solemnidad más emblemáticas de la “Quezaltenango de la Real Corona”, ya que a finales del siglo XIX en dicho templo se encontraba un nutrido grupo de personas organizadas en diferentes cofradías, las cuales se trazaron como objetivo común, el adquirir una Sagrada Imagen que representara a Nuestro Señor Jesucristo en el sepulcro, y luego de reunir los respectivos fondos, comisionan a dos damas de reconocida honorabilidad en la sociedad quezalteca: las hermanas Doña Luisa y Doña Bibiana Hurtado (sic), las cuales en el año de 1,891, marchan a por el preciado encargo a la Ciudad de Guatemala. Al cabo de un año, las hermanas Hurtado dan el aviso que la Sagrada Imagen se encuentra lista, por lo cual se organizan los parroquianos para marchar a traerla, y según cuentan las crónicas, se trajeron en hombros al Señor Sepultado, lo cual puede catalogarse como la primera procesión de la sacra imagen, la cual llega a Quetzaltenango en el mes de julio de 1892. Desde el día de su llegada, la misma se depósito por un tiempo en la casa de las mencionadas hermanas, hasta que días después fue trasladada a la antigua ermita de San Nicolás, en donde fue solemnemente bendecida por el Reverendo Cura Párroco Don Ignacio Molina Milla.

Cortejo procesional de 1955 pasando por la Calle Rodolfo Robles y en cuyo centro reposa el Señor en su “Urna Bomba”.
Cortejo procesional de 1955 pasando por la Calle Rodolfo Robles y en cuyo centro reposa el Señor en su “Urna Bomba”.

Debido a los sismos de 1,902, dicha ermita sufre los embates de los movimientos telúricos y se ve destruida en su totalidad, hecho del que milagrosamente se rescatan algunas imágenes, entre ellas la Venerada Imagen del Señor Sepultado, la cual es llevada a un templo de madera que se construyó en donde hoy se encuentra el Salón Parroquial “Don Bosco” a un costado de la tercera calle de la zona tres de Quetzaltenango, para posteriormente ser trasladada a su actual templo, el cual fue inaugurado un Quinto Viernes de la Santa Cuaresma del año 1946 y siendo el Cura Párroco Don Fernando Recinos.

El 30 de abril de 1,922 se funda la Hermandad del Señor Sepultado de San Nicolás, la cual logra el reconocimiento de su personería en el año de 1957 así como la aprobación de los “Estatutos” por el Presidente de la República, el Coronel Carlos Castillo Armas, los cuales son el cuerpo normativo de carácter legal que rige los destinos de la institución y el accionar de todos sus Socios.

Como algunos de los tesoros espirituales con que cuenta la Hermandad, se tiene dos Bendiciones Apostólicas otorgadas por sus Santidades: Juan Pablo II y Benedicto XVI y un cuadro que expresamente le regaló en Roma y de sus propias manos al Presidente de la Hermandad, el Papa Paulo VI, el cual contiene un retrato del mismo y de su Santidad Juan XXIII.

Dentro de los acontecimientos trascendentales que la Hermandad del Señor Sepultado de San Nicolás ha celebrado a lo largo del transcurso de la historia, puede mencionarse los siguientes:

  1. Celebración de las Bodas de Plata de Fundación de la Hermandad (Abril de 1922 – 1947): Uno de los recuerdos que ha trascendido de tal efeméride es que para conmemorar talacontecimiento, la Junta Directiva en funciones manda a esculpir la pequeña pero bella imagen del Ángel de la Fe, el cual lleva los ojos cubiertos representando la fe que profesamos en Jesucristo, al cual no podemos ver y por tal razón se dice que la Fe es ciega.
  2. Celebración de las Bodas de Oro de Fundación de la Hermandad (Abril de 1922 – 1972). Infinidad de actividades sociales, culturales y religiosas se desarrollaron para conmemorar tan magno acontecimiento, entre las que destacan: recitales, conciertos, maratones, retiros espirituales, misas, así como la bendición del Panteón de la Hermandad y la magna procesión conmemorativa del domingo 30 de abril, habiendo dado inicio a las diez horas con cuarenta y cinco minutos, luego de la Santa Misa que fue celebrada en un altar campal en el Parque Benito Juárez, a donde la Sagrada Imagen fue trasladada en una plataforma especial por los Ex Presidentes de la Hermandad. En dicho acontecimiento se contó con gran participación de Hermandades y Asociaciones de infinidad de lugares de la República.
  3. Celebración del Centenario de la Venida de la Sagrada Imagen del Señor Sepultado a Quetzaltenango así como la solemne Consagración de la misma (Julio de 1892 – 1992). Varias actividades se programaron para grabar con letras de oro en el libro de la historia, tal acontecimiento. Uno de los hechos que ha trascendido es que el día de la procesión conmemorativa, la Sagrada y Venerada Imagen del Señor Sepultado fue trasladada al altar campalque exprofesamente fue preparado para la misa solemne dentro de la cual se llevó a cabo el rito de su Consagración. El privilegio de consagrar a la Imagen del Señor fue por el Arzobispo de la Diócesis de Los Altos y Totonicapán, Monseñor Víctor Hugo Martínez Contreras, hecho del cual quedan para grata reminiscencia, las “Cruces de Consagración” mismas elaboradas en oro y con rubíes engarzados a las mismas, y que por el color rojo que poseen, representan la Preciosa Sangre del Redentor, y las que fueron regaladas por honorables damas de la sociedad quetzalteca. Dichas piezas de joyería, que son cinco,  fueron colocadas una en cada mano y pie, y la última en la llaga del costado derecho. Luego de la culminación de la santa misa, al sonido de las campanas, sirenas de motobombas, cohetes y bombas voladoras, dio inicio la solemne procesión del “Centenario”, la que recorrió los barrios antañones de la Ciudad, así como destaca el que a su paso por los diferentes templos parroquiales, al sonido del clarinete del que virtuosamente afloró el toque del silencio en las estaciones destinadas para tal efecto, El Señor pasó impartiendo su bendición. Calles con crespones morados, blancos y amarillos, alfombras, el fuego de velas, olor de incienso, corozo y flores, fueron el marco de la devoción y el amor que los hijos de Xelajú ofrecieron con sus oraciones al Amor de los Amores.
  4. Celebración de las Bodas de Diamante de Fundación de la Hermandad (Abril de 1922 – 1997). Llegar a una conmemoración de tal magnitud significa cosechar lo sembrado a través del tiempo. El trofeo de tal hecho es haber obtenido en dicha celebración, el papiro que contiene la Bendición Papal otorgada por Su Santidad Juan Pablo II, y el cual se encuentra para grata memoria en el camarín que guarda a la Consagrada Imagen en su templo, lo cual constituye un alto honor dentro gracias concedidas a los hijos de la Iglesia Universal.
  5. Celebración de los Ciento Veinticinco Años de la Venida a Quetzaltenango de la Consagrada Imagen del Señor Sepultado, así como las Bodas de Plata de Consagración (Julio de 1892 – 2017). En el año 2,017, la Hermandad de la Consagrada Imagen del Señor Sepultado de San Nicolás y la feligresía católica de Quetzaltenango, serán los anfitriones de todos aquellos devotos cargadores, fieles y hermandades de toda la República, que se congregarán para celebrar ciento veinticinco años de contar con la bendición de tener como una de las reliquias más sagradas de esta tierra, a la Consagrada y Venerada Imagen del Señor Sepultado de San Nicolás y así mismo conmemorar las Bodas de Plata de Consagración, para lo cual oportunamente la Junta Directiva hará el Pregón respectivo de las actividades que se preparan para tal acontecimiento.

Y hasta donde Nuestro Buen Dios lo disponga para su eterna Gloria, seguirá levantándose cada Viernes Santo, cual serpiente de bronce de los tiempos de Moisés, el anda que porta tan bello Regalo Divino, para que en solemnidad y recogimiento espiritual, sus hijos seamos sanados en cuerpo y en alma…!!!DEO OPTIMO MAXIMO!!!

Fuente: Wilson Antonio Villagrán Celada-Coronado

Author: Gustavo Villagrán

Corresponsal de Cucurucho en Guatemala para Quetzaltenango