De Jesús de la Merced y El Salvador: una devoción de gratitud

En momentos de angustia, el pueblo católico suele recurrir a la providencia divina e invocar el cielo por medio de rogativas dirigidas a determinadas imágenes.

Jesús de la Merced decada de los 80
Jesús de la Merced decada de los 80

En la Guatemala colonial las imágenes que fueron objetos de rogativas eran Nuestra Señora del Socorro de Catedral, a quien el segundo domingo de mayo de cada año se le hace una rogativa para favorecer las lluvias, la Virgen del Coro o de la Salud; Nuestra Señora de los Pobres, ambas veneradas en la Iglesia de San Francisco (ésta última fue jurada como patrona de las Armas de Guatemala); la Virgen del Rosario de Santo Domingo; Jesús Nazareno de Candelaria y especialmente, el Señor de la Merced.

El Salvador, parte integral del Reino de Goathemala, se vio infestado por el ‘chapulin’ en el año de 1801.

“Habiendo venido en el correo mensual el día primero de dicho (1801), que en las provincias de Sonsonate, San Vicente, San Miguel y San Salvador se hallaba un gran número de langosta, y que había extendido sobre los añiles y devorándolos”

Las autoridades centrales acordaron llevar a cabo una rogativa en la capital de la Capitanía General. Consistió en oraciones celebradas en todos los templos de la Nueva Guatemala. El Ayuntamiento y la Cofradía de Jesús Nazareno de las Mercedes dispusieron trasladar la imagen de esta última, a la iglesia de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza (Capuchinas). La llevaron en procesión desde su propio templo el día 28 de julio del año 1801:

A las 9 de la mañana salió la procesión de mucha gente con la sagrada orden mercedaria, para la Iglesia de las Reverencias Madres Capuchinas, en donde se le puso un trono muy suntuoso con ochenta luces y buena música todos los diez días”.

El mismo documento añade que “iba mucha gente decente”, dato que puede interpretarse en el sentido de que la plaga estaba dañando a los ricos hacendados. Cabe afirmar finalmente, que Jesús de la Merced era la imagen invocada no solo en la capital sino en todo el Reino de Guatemala.

Fuente: Encuentro Histórico con Jesús de la Merced, puedes adquirir un ejemplar de este libro aquí.

Glen Garcia

Cucurucho y fervoroso devoto a la Virgen María.