Datos sobre la Inmaculada Concepción de Catedral Metropolitana (Parte II)


Esta es la segunda parte del texto «Datos sobre la Inmaculada Concepción de la Virgen María», de la autoría de Luis Pedro Villagrán Ruiz. Si te perdiste la primera parte, puedes leerla aquí.

Turno del Tradicional Rezo de la Inmaculada Concepción de Catedral Metropolitana. Foto por Luis Pedro Villagrán

Turno del Tradicional Rezo de la Inmaculada Concepción de Catedral Metropolitana. Foto por Luis Pedro Villagrán

«La imagen de características barrocas que presenta a la Santísima Virgen en actitud de éxtasis, llena de vida, con el arrobador giro estético que la caracteriza y que ha sido replicado por otros escultores, fue motivo de devoción de la esposa del presidente Rafael Carrera. Al fallecer esta por la epidemia del cólera, el General nombró a la imagen, por decreto, “Primera Dama de la Nación”, y le regaló las joyas de su difunta esposa. Asimismo, encargó un Espíritu Santo en forma de paloma y en este colocó su argolla de matrimonio. Muchas anécdotas se cuentan alrededor de tan bella escultura que ha acogido la fe y devoción de miles de fieles.

Fue consagrada en un acto emotivo el 6 de diciembre de 1998 y coronada de manera pontificia el 5 de diciembre de 2004 por el arzobispo Rodolfo Quezada Toruño.

Este rezado se ha caracterizado porque la imagen visita diferentes templos en su recorrido procesional. La visita con más historia es la que se realiza en el Santuario del Señor San José. Posteriormente, se ha agregado la visita al templo de La Recolección, y en algunas ocasiones ha visitado el templo de Nuestra Señora de las Mercedes. Cada una de estas visitas es esperada con emoción por los miembros de cada parroquia y ya es tradicional que a la entrada se interprete un himno solemne o canto popular, como el “Himno al Señor San José” a la entrada del Santuario del mismo nombre, o el “Ave María”, de Franz Schubert a la entrada de La Recolección; y cuando egresa de los templos, la imagen “baila” un son. Tradicionalmente, se ha interpretado “Salve Emperatriz de América”, de Carlos Echigoyen, a la salida de San José, y “Las Tortugas”, de José Cupertino Soberanis, a la salida de La Recolección.

Por muchos años el cortejo fue acompañado por marchas militares y alabados. Sin embargo, desde hace poco menos de una década, se ha programado, casi en la totalidad del recorrido, únicamente sones. Es característico, pues, ver a la Virgen “bailar” desde la salida hasta la entrada. No pueden faltar, tampoco, los tradicionales toritos y pólvora, así como demostraciones de devoción durante todo el recorrido. Muestra de ello son los múltiples turnos de Acción de Gracias que representan casi la mitad del cortejo.»

Termina de leer la tercera y última parte de este tesoro de historia aquí.