El amor de un pueblo a su Madre | anécdota con la Virgen del Rosario

Anécdota de: Javier Navarro.

Desde el mes de noviembre del 2015 muchas sorpresas había alrededor del templo de Santo Domingo, puesto que estaban celebrando los 800 años de fundación de la orden de predicadores llegado el mes de febrero se hizo el primer anunció habría anda nuevo para el Cristo del Amor.

Llegó agosto  y junto a él las sorpresas: la primera fue el anuncio de la consagración de Santo Domingo de Guzmán la cual se realizó un domingo 7 de agosto.

Mas tarde en el mismo mes se dieron a conocer las actividades del mes de octubre y con ellas una gran sorpresa ¡Para el sábado 29 de octubre estaba fijada la procesión con la Virgen del Rosario que preside el altar mayor! Empezó la cuenta regresiva de un pueblo para poderla volver a observar en las calles del país después de 8 años. La procesión salia a las 2 de la tarde.

Como ya era tradicional yo, participaría con el escuadrón de caballeros, no tenía turno pero seria un día lleno de sorpresas. La primera llegó en la salida, después de pasar la puerta del templo el turno de salida fue corrido  y el escuadrón de caballeros levantó el anda y la cargó hasta el turno de salida.

Luego se nos pidió que durante el trayecto de la procesión fuéramos haciéndolo valla a la Virgen del Rosario.

Una de las cosas que pude observar haciéndole valla a la madre fue gente que deseaba tocar el anda inclusive una señora que tras depositarle un ramo de flores a la Virgen derramó lágrimas y posteriormente nos agradeció a todos los caballeros haberla dejado acercarse a la Virgen.

Ademas gente en sillas de ruedas que lloraban al ver a la madre pasar frente a su casa. Mi primer turno ese día fue una cuadra antes de San francisco con Noche de Luna entre Ruinas; éste pertenecía a mi papa (quien iba de timonel) así que él me lo dió a mi.

El escuadrón salió a comer y nos reintegramos en el arco de correos. Mi segundo turno ese día fue sin cartulina y fue el cruce de la 12 avenida, donde me dijeron que faltaba uno y que me “metiera”.

Sin que yo me enterara (puesto que iba cargando) los caballeros se habían salido de la profesión para comer así que me puse a ‘incensarear’ y posteriormente me fui al anda de San José, ya que un amigo mio iba de encargado del anda mientras iba ahí pude notar el amor que el pueblo de Guatemala le tiene a la madre con la quema de cuetes, bombas y toritos ademas de la elaboración de alfombras.

Los caballeros se reintegraron a la procesión para el primer turno de la hermandad (56) que además era el tercero mio. Tras cargarlo, los caballeros que teníamos el segundo turno de la hermandad (61) nos dirigimos al turno mientras que los demás se fueron a Jesús Obrero cuando yo ya estaba listo para cargar me dieron una última sorpresa en este gran día.

No me lo podía creer me habían entregado un Honor Entrada, así que me dirigí directamente al atrio del templo tras cargar este turno solo pude pensar en decirle a la Virgen del Rosario.

Gracias Madre por este hermosa y maravilloso día en el que me has dado la oportunidad de llevarte en hombros.

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