El cuatricentenario rezado de San Francisco

Hablar del rezado de San Francisco con la Inmaculada Concepción Virgen de los Reyes, es hablar de una de las imágenes con mayor historia, y con muchísima influencia en el pueblo católico Guatemalteco.

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Una rica y vasta historia acompaña a la insigne Virgen, que solo puede ser comparada con la Historia de la Virgen del Rosario de Santo Domingo, y Jesús de la Merced de la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes del Centro Histórico.

En el Siglo XVI llega a la Capitanía General de la Ciudad de Santiago de los Caballeros una Imagen de la Virgen bajo la advocación de Inmaculada Concepción.

La imagen de la Inmaculada Concepción

La también conocida como “Virgen de los Reyes” fue traída de España por Fray Antonio Tineo, y destinada originalmente al Convento de San Francisco, en el Valle de Almolonga, en lo que actualmente se conoce como Ciudad Vieja.

Fue tanta su belleza que impresionó a los religiosos, quienes decidieron dejarla en la capilla de San Francisco El Grande, en la Ciudad de Santiago, dicho acto es conocido como “el divino secuestro”.

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La Virgen de los Reyes es una Imagen de bastidor, mide 1.80 metros, representa una mujer erguida, refinada y elegante.

Su rostro está ligeramente inclinado a la derecha, guiando así su mirada hacia los fieles.

Desde donde se aprecie se le verá su gran sonrisa engalanando su bello rostro.

Sus manos son en actitud orante, con unos dedos largos y finos.

Posee su pie levantado, bajo este se encuentra una Luna en plata pura. Doce estrellas rodean su cabeza, lleva corona imperial y aretes.

El patronazgo de la Inmaculada Concepción

Después del traslado de esa Capitanía General hacia el Valle de Panchoy, el Ayuntamiento declaró, el 22 de septiembre de 1617, a la Virgen de los Reyes como Patrona Tutelar de la ciudad de Santiago de los Caballeros, en su nueva ubicación.

El 8 de noviembre del mismo año se autorizó la procesión anual en honor de la misma advocación, cada 8 de diciembre.

Patrona Tutelar significa “La que cuida de la ciudad”. En 1738, la misma imagen fue nombrada “Patrona Jurada”.

El traslado del rezado de San Francisco

Con motivos del terremoto de 1773, la ciudad se traslada a el “Valle de la Virgen” y con el traslado se lleva a la Inmaculada Concepción al Templo construido por los Frailes Franciscanos en la Calle Real.

Con dicho momento, fue trasladado su Patronazgo a la Nueva Guatemala de la Asunción.

La Cofradía de la Inmaculada Concepción queda reconstituida en 1913, luego de la disolución por decreto en 1874.

El 5 de diciembre de 1954, en un acto muy concurrido y solemne en el Estadio Olímpico Nacional, fue Coronada por Monseñor Mariano Rossell Arellano la Virgen de los Reyes, dicha Coronación Pontificia fue brindada por S.S. Papa Pío Xll.

Los nombramientos

El 3 de agosto de 2005, el entonces presidente de la República, Óscar Berger Perdomo, impone la Orden del Quetzal en grado de Gran Cruz, a la Inmaculada Concepción, en un acto celebrado en el salón de recepciones del Palacio Nacional de la Cultura, como homenaje a la labor de los Frailes Franciscanos en Guatemala. Cabe mencionar que en su manto luce dicha Condecoración.

El 5 de diciembre de 2012, El Ministerio de Cultura y Deportes de emitió un Acuerdo en el cual declara al Rezado a la Inmaculada Concepción, del Templo Histórico de San Francisco, como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación, al considerar que dicho Rezado representa una manifestación cultural de carácter religioso que constituye y fortalece la identidad guatemalteca.

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En 2013 la imagen de la Virgen de los Reyes se trasladó al Instituto de Antropología e Historia -IDAEH-, para restaurarla.

El Retorno de dicha imagen a su Templo Histórico se realizó el 23 de noviembre de dicho año.

Cada 8 de diciembre las calles y avenidas del Centro Histórico se visten de gala para recibir a la Patrona Tutelar de la Ciudad de Guatemala, la Cuatricentenaria y Coronada Virgen de los Reyes, la Inmaculada Concepción de San Francisco.

Durante el recorrido la multitud de fieles manifiestan su devoción a la Virgen de los Reyes.

El rezado ocurre en un ambiente festivo, con sones, alabados, alfombras, pirotecnia, incienso, bailes y platillos típicos de la época, a lo largo de su recorrido, los creyentes cantan, lloran y aplauden al paso de la Inmaculada Concepción.

El historiador Ramón A. Salazar, en su obra “Tiempo Viejo” (1896), bautizó al 8 de diciembre como “Día Clásico en Guatemala” y fue una de las cuatro fiestas más trascendentales guatemaltecas en el siglo XIX.

Fuentes de información y fotografías: